Pueblos de Mallorca

Sóller es uno de esos municipios que nadie debe perderse al visitar Mallorca. Situación en el corazón de la Sierra de Tramuntana, el Valle de sóller, también conocido como el valle de los naranjos por la cantidad de estos árboles que hay en la zona, es uno de los más bellos de la Isla. El paisaje de la zona es el típicamente mediterráneo, acompañando siempre de un clima suave y agradable marcado por la brisa marina y el frescor de la montaña.

Los atractivos culturales de la localidad son también muy numerosos. El centro del pueblo, en su conjunto, es digno de ser visitado como una muestra de lo que es un centro urbano característico de las islas. Además vale la pena conocer los museos de la localidad, entre los cuales destaca especialmente el Jardín Botánico.

Si se llega al pueblo en el tren que viene de Palma, ya se ha disfrutado del panorama por el camino, pero esto no debe respetarle interés al trayecto que lleva hasta el Puerto de Sóller a bordo de un tradicional y agradable tranvía que une de los dos núcleos. El puerto se encuentra a tan sólo cuatro kilómetros de Sóller y es el único de una cierta envergadura en toda la cornisa norte del litoral mallorquín.

Ubicado en una bahía natural privilegiada, el Puerto de Sóller ofrece una combinación de playa y puerto deportivo que conserva el aspecto de los balnearios de principio de siglo. Vale la pena visitar, una vez en el puerto, Sa Torre Picada, que era una construcción de vigilancia, situada a la Costa de3 la Atalaia, que servía para advertir a la población de los ataques por el mar.

Otro de los atractivos de esta zona es la variedad gastronómica, muy arraigada a la cultura y a las tradiciones de la localidad. Es un regalo para el paladar probar las mermeladas de naranja y de limón, los exquisitos helados y las sobrasadas de Sóller.